Historias de crimen interactivas donde cada decisión importa. Tú investigas. Tú acusas. Tú decides si el culpable escapa.
No hay respuestas correctas. Solo las que tú eliges.
Cada capítulo te sumerge en el caso. La lluvia, el cristal de la copa, el silencio antes de que alguien mienta. La atmósfera hace el trabajo.
Cada decisión revela algo distinto. El olor en el pañuelo. La huella en el testamento. El medidor de sospecha cambia con lo que encuentras.
Al final del capítulo VI, solo hay un nombre correcto. El desenlace depende de lo que viste — y de lo que dejaste pasar sin darte cuenta.
Esto es el Capítulo I. La primera decisión ya importa.
La última copa del Conde Édouard Verne toca la mesa con un sonido que nadie podrá olvidar. No es el cristal contra la madera. Es algo más suave. Como un adiós.
Isabelle Verne —la sobrina— apaga su cigarrillo sin apartar los ojos del tío. Ha sonreído exactamente tres veces en toda la cena. Las tres fueron cuando alguien mencionó el testamento.
El Dr. Pascal lleva veinte minutos revisando su reloj de bolsillo. Hay una mancha en su pañuelo blanco que no existía al inicio de la noche. No es vino.
"A las 12:03 AM, el Conde cayó de su silla. Para entonces, alguien ya había tocado la copa."
Jugar ahora →Europa, años 20. Mansiones, secretos y veneno en la copa.
El Conde muere en su propia cena. Cuatro invitados. Cuatro mentiras. Solo uno puso el veneno en la copa.
Un cadáver en un tren en movimiento. Seis pasajeros, todas las coartadas perfectas. Ninguna puede serlo.
Un Rembrandt desaparece. El galerista amanece muerto. El cuadro nunca fue el objetivo real.
El primer caso siempre es gratis. Sin trucos.
"En el bolsillo del Conde encontraron una llave. No era de esta mansión. Era de un apartamento en el Distrito 9 que nadie sabía que existía. Alguien en esta sala conocía ese apartamento muy bien."
El Caso I es completamente gratis. Sin registro. Sin tarjeta.
Solo tú, las pistas, y el nombre correcto.